1993

Y aunque hoy en día no están todas las manos que la levantaron, la esencia sigue intacta en cada rincón de Jevemosa, en la forma de atender, en la forma de tratar y en la forma de trabajar, continuando gracias a Mónica y Sandra, quienes decidieron con mucha ilusión seguir escribiendo su historia con una mirada puesta en lo que todavía está por llegar.